Mié. Jun 16th, 2021

Como ya conoces, la carta de tú restaurante (ya sea carta digital o no) pertenece a los componentes más destacables y determinantes para que tus usuarios tomen la elección de consumir. Ese cliente que con tanto esfuerzo has logrado atraer y que, por fin, honra con su visita tu negocio. Tú carta no es sólo una sección muy considerable del branding de tu negocio hostelero, por ello debes llevar a cabo un menú rentable.

Es muchísimo más que eso, hablamos de una espectacular utilidad de ventas inducidas. Ten en cuenta que el diseño correcto de tu carta de menú puede llevar a cabo incrementar tus capital en un porcentaje muy destacable. Tendríamos la posibilidad de deducir este aumento en ventas en tu lugar de comidas de cerca de un 15%.

Por eso, vamos a hablar de que estas partes influyen para que tu menú sea más rentable y tenga un gancho de consumo satisfactorio para tus usuarios. Entre otras cosas, la estética de la parte gráfica, algo tan considerable a eso que tienes que prestar atención a su creación. De igual o más grande consideración es la composición del menú, para que el cliente elija de forma inconsciente los platos que tienen una más grande rentabilidad para ti.

Por eso, en el final te voy a ofrecer siete consejos para llevar a cabo tu carta más productivo con ingeniería de menús rentables.

No obstante ¿qué es precisamente la ingeniería de menús rentables? Se trata de una técnica cada vez más habitual en la industria de cocina, que se usa para entablar el desarrollo de cada plato en relación al resto de los platos de un menú. Con el objetivo de saber si esos platos que son más rentables además son los que más se venden.

De esta forma es viable maximizar la rentabilidad por medio del posicionamiento de los platos del producto en la carta. ¿Qué significa todo lo mencionado? Digámoslo de otra forma más sencilla, hablamos de la forma donde puedes influir en tus usuarios para que compren lo que tú quieres que consuman.

No tiene que ver con un poder de control mental. Todo está en utilizar la información recolectada por medio de los reportes de ventas o de un sistema TPV, para sacarle el partido e aumentar el promedio de rentabilidad de tu menú.

Para llevar a cabo esta habilidad lo primero que tienes que entender es cuánto te cuesta cada plato precisamente, de esto ya hablamos en un articulo previo llamado como hacer un menú productivo, lo segundo es tener recolectada y tabulada la información de las ventas de tus platos.

Es requisito imprescindible entender cuántas entidades de cada plato se venden en cada mes, para lograr realizar la ordenación de cada plato.

En una matriz fundamentada en la técnica de ingeniería de menús más rentables, de esta modo puedes detectar los platos que crees que son estrella de tu carta. Los que son principalmente rentables y además son los preferidos del público.

Por supuesto, estos son los platos que más nos atraen. Luego de llevar a cabo el examen de tu carta puedes hallar 4 tipos de platos, los platos estrella, los platos caballitos de guerra, los platos puzzles y los platos perros. Los mejores platos son los platos que son más populares y en la mayoría de los casos son enormemente rentables, los platos considerados caballitos de guerra, son los platos populares, pero poco rentables. Los platos puzzles son esos que son rentables, pero poco populares. Y, los platos malos, ya que venga, son los platos perros, los menos populares y además de todos tienden a ser poco rentables.

Cuando poseas esta información es requisito que te plantees cómo vas a llevar a cabo para que tus platos logren superar hasta transformarse en platos estrella. Lo puedes llevar a cabo asi sea modificando algo en la receta o, inclusive en el montaje y exhibición del plato, son cambios sutíles que le dan un interesante para que tengan una más grande popularidad entre los usuarios.

Si no puedes hallar la forma de llevar a cabo rentables a los platos perros, que son los que tienen baja rentabilidad y popularidad, lo racional es que los elimines de tu menú o, si quieres mantenerlos no les dediques mucha promoción. Puedes colocarlos en una carta solo como estrategia para hallar que tus usuarios se resuelvan por los platos más rentables. Esta es una labor algo más dificultosa que pide tomar en cuenta todas las situaciones que cubren un lugar de comidas y un continuo desarrollo de ensayo y error es requisito.

Para simplificar este desarrollo, aquí te mostramos los ocho consejos para llevar a cabo un menú productivo, ¿que estabas aguardando?

Nunca coloques signos de moneda en el menú (€ o $). Al cerebro no le agrada este signo porque le ten en cuenta que debe gastar dinero y se siente fastidioso y culpable realizándolo.

Nunca resaltes en negrilla, o con color, el valor de los platos. Lo último que deseamos es tener la atención sobre los costos, no es que los vas a ocultar o llevar a cabo confusa su lectura, pero tampoco deseamos que los usuarios tomen la primera elección fundamentada en ellos.

Usa tipografía más chiquita para los números, estos tienen una inclinación a verse un poquito más importantes que las letras. De tal modo que, si bajas uno o dos puntos en el volumen de la fuente de los números, vas a hacer que se vean más parejos en relación con el nombre de los platos.

Describe los platos evocando productos o marcas de calidad, citando a elaboraciones habituales, utiliza expresiones que activen los sentidos en la cabeza del cliente, así como fresco, exquisito, dulce, de la vivienda, etc. Esto acostumbra a asistir además a que los usuarios escojan estos platos.

Resalta tus mejores platos con una aceptable foto, un recuadro, un sombreado, un círculo, como elijas o te recomiende un diseñador. La iniciativa es que dirijas la atención de tu cliente hacia estos platos. Aunque recuerda, todo tiene su justa medida, y no es bueno abusar de este recurso.

No tienes que ubicar los costos ahora del nombre del plato. Ten en cuenta que no tienes que poner el símbolo de moneda y no tienes que alinear todas las cantidades. Si sigues estos tres consejos ayudarás a que el cerebro de tu cliente no lleve a cabo, de modo inconsciente, una relación entre comer en tu lugar de comidas y gastar dinero. De esta forma se va a poder relajar y se concentrará más en gozar desde la especificación del plato.

Utiliza lo hot spots o sweet spots de tu carta. Hablamos de los puntos calientes, estos se han preciso por medio de estudios de neuromarketing, con utilidades como el eye tracker, y te aceptan entablar la ruta del modo en que el cliente lee o decodifica el menú. Estos son una guía que puede cambiar en relación del contenido de la parte gráfica. Entre otras cosas, en un menú de un solo cuerpo, el cliente debería fijar su atención en la parte de arriba derecha de la pantalla del menú. En internet es simple hallar por medio de buscadores, esta clase de guías.

Finalmente, no sobra recordarles a tus asesores de servicio gastronómico, como me agrada llamar a los camareros, tienen que ser conscientes de cuáles son los platos estrellas del mes y orientar a los usuarios, de forma muy sutil eso sí, para que consuman estos platos.

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